domingo, 21 de febrero de 2010

Santaolalla


Hay películas que uno debería volver a verlas periódicamente. dejar que sean una suerte de pepe grillo de la historia intima de cada uno. He repetido por tercera vez 21 gramos y sé a ciencia cierta que es una película excelente, pero reitero como en las 2 veces anteriores que tiene una banda sonora realmente impecable, que valida a Santaolalla todos los premios recibidos.

A Santaolalla lo conocí aún en su época de rokero junto con toda esa camada del cono sur que se hizo en los rezagos del hipismo que llegó hasta allá. De esa maravillosa época son muchos los que han brillado, Charly García, Espinetta y más, pero creo que lo mas potente de Santaolalla ha sido incursionar en las bandas sonoras y en entender la proyección contemporánea que podían tener los sonidos americanos y llevarlos a buen final, dos Oscar con una trayectoria impresionante de música que tiene una carga de escencia latinoamericana muy profunda, inclusive no solo del cono sur y el tango en particular y su proyeccción al tango electrónico y contemporáneo sino con las quenas los charangos y mas sonidos del resto de América del sur. Si con algo de el tuviera que quedarme sería con su disco Ronroco que creo que es la mejor muestra del folclore latinoamericano y contado en días presentes. Quien quiere hacer un viaje a lo "Che Guevara" no le hace falta nada más que ponerse el álbum entero RONROCO, cerrar los ojos muy profundamente y llegará estar muy cerca de imaginar lo que implica ese viaje.


jueves, 18 de febrero de 2010

Ricardo Darín


A Ricardo Darín lo conocí en nueve reinas. Un poco tarde pero creo que a tiempo de no perderme lo mejor de Él. Nueve reinas me pareció una OBRA MAESTRA. Creo que es una de las mejores muestras de la esencia americana. Como un "american way of life" de América Latina contemporánea. La magnifica forma como está planteada esa destreza de PICARDÍA. Esa sabiduría popular que más allá de la moralidad es un instrumento de supervivencia que caracteriza al tercer mundo.

El guión de la película es de lo mejor que he visto. Importante además haber coincidido casi de manera simultánea con Ratas ratones y rateros y Amores perros, creo que esta trilogía es imprescindible en el cine de los noventas.

Posteriormente le he seguido la pista en casi todas sus películas; El aurea, La señal, Xxy, Kamchatca, La educación de las hadas, El mismo amor, la misma lluvia, Luna de Avellaneda y no puedo encontrar una sola en la que su papel tenga defectos significativos; Algún momento con motivo de una entrevista, me preocupé de investigar un poco y saber de donde venía. Entonces entendí que lo conocí tarde pero a tiempo.

Ayer vi EL SECRETO DE TUS OJOS y realmente tengo que decir que es una película espectacular. Como muchas veces, es el como Actor el que encarna y da vida a un papel que creo que podía no ser necesariamente el protagonista, pero está tan bien representado que lo hace plenamente sin embargo es también importante la complicidad actoral de Soledad Villamil, la dueña de los ojos del secreto y verdadera protagonista de la historia y claro que se nota la dirección de CAMPANELLA.

Intento decir que sin ser más que un espectador de cine, me contenta saber muy claramente el cine que me gusta y el que quiero ver. Del cine de Darin uno aprende, se encuentra, se mira hacia adentro y todo esto disfrutando de la calidad de las imágenes, la posibilidad de verse tan pero tan cerquita de la realidad que parece que un amigo te cuenta sus anécdotas, su vida su historia.

Creo que Ricardo Darín es hoy uno de los mejores actores de habla hispana.

miércoles, 6 de enero de 2010

010

El empezar de un nuevo año me está haciendo pensar en re direccionar este medio de expresión. Como dice en la portada, nunca pensé que esto debería ser otra cosa que una "bitácora" relacionada con lo que me emociona, principalmente lo que veo o lo que leo, pero ya transcurrido algún tiempo de escribir cosas me doy cuanta que el compromiso es mucho mas intenso con respecto a lo que pienso. El filtro común de lo que leo, lo que veo, lo que escribo, lo que me pasa y en general todo lo que me emociona.
Así que ahora creo que será...lo que pienso, lo que siento. y para ello pocas cosas mejor que cambiar de cara, empezaré por una nueva portada.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Quito



Ahora que estas a la distancia, entiendo el miedo del desterrado
ahora que te imagino a la distancia y te sueño de verdes montañas
difícil se le hace a mi piel no sentir el viento helado.
imposible es no oler tu rocío en quicuyo verde en las mañanas.

miro tu reflejo en las piedras mojadas y al sonar de un requinto
aún retumban dentro mío tus campanas.
con el brillo del amanecer ese ruido de las ramas de los eucaliptos
y el croar de las ranas en invierno, y la lluvia sonora, apabullante, total.
te extraño Quito, pueblito de sombras, de lágrimas y brillos
pueblito de soles y amores
pueblito de casas viejas e historias impagables.

jueves, 3 de diciembre de 2009

L D U


Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio.

Flamean las banderas, suenan las matracas, los cohetes, los tambores, llueven las serpientes y el papel picado; la ciudad desaparece, la rutina se olvida, sólo existe el templo. En este espacio sagrado, la única religión que no tiene ateos exibe a sus divinidades. Aunque el hincha puede contemplar el milagro, más cómodamente, en la pantalla de la tele, prefiere emprender la peregrinación hacia este lugar donde puede ver en carne y hueso a sus ángeles, batiéndose a duelo contra los demonios de turno.

Aquí, el hincha agita el pañuelo, traga saliva, glup, traga veneno, se come la gorra, susurra plegarias y maldiciones y de pronto se rompe la garganta en una ovación y salta como pulga abrazando al desconocido que grita el gol a su lado. Mientras dura la misa pagana, el hincha es muchos. Con miles de devotos comparte la certeza de que somos los mejores, todos los árbitros están vendidos, todos los rivales son tramposos.

Rara vez el hincha dice: «hoy juega mi club». Más bien dice: «Hoy jugamos nosotros». Bien sabe este jugador número doce que es él quein sopla los vientos de fervor que empujan la pelota cuando ella se duerme, como bien saben los otros once jugadores que jugar sin hinchada es como bailar sin música.

Cuando el partido concluye, el hincha, que no se ha movido de la tribuna, celebra su victoria; qué goleada les hicimos, qué paliza les dimos, o llora su derrota; otra vez nos estafaron, juez ladrón. Y entonces el sol se va y el hincha se va. Caen las sombras sobre el estadio que se vacía. En las gradas de cemento arden, aquí y allá, algunas hogueras de fuego fugaz, mientras se van apagando las luces y las voces. El estadio se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval.

Eduardo Galeano.

Hoy, a mucha distancia y bajo varias prendas tengo puesta mi camiseta, la única que me arropa.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Diario Malí



Se me hace urgente, tengo la necesidad de compartir esta maravilla. Esta es una de las cosas por las que sé que no puedo entender la vida sin la música y que cada vez que encuentro algo así siento que más queda por descubrir.
Hoy diría que así estoy por dentro:

viernes, 20 de noviembre de 2009

MUERTE O VIDA

De pronto las margaritas se marchitaron, las hojas se cayeron y pensé que era el otoño, pero me equivoqué era solo un momento, un momento de muerte, de fin. Un momento imprescindible para que la todo vuelva a nacer. Un momento imprescindible para el NO-TIEMPO. Para la la vida.
Para que unas cosas renazcan es imprescindible dejar que otras mueran.