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domingo, 5 de diciembre de 2010

Quito



No mucha gente habla de su ciudad. No mucha gente se impresiona, se deja impresionar del paisaje, de la imagen gráfica (lo que ve) y mucho más de ese gran contingente sociológico y antropológico que es la ciudad(lo que se sabe y se siente). Y esto...dicho sea de paso...entre urbanos. Ni se diga los rurales, que creo que tampoco. Finalmente y más allá de mi opinión, es poco la gente que habla de su territorio. Pero aunque lo veamos, aunque el camino innegable sea el deterioro de ese sentido y sentimiento de pertenencia y territorialidad, que el hombre cada vez pierde frente a la globalidad, yo me resisto! ! ! existe una fuerza interior indescifrable que permite que broten de dentro mío un indestructible esencia de Pertenencia a un territorio.



El otro día mientras escuchaba, justamente que el inicio de la aceptación de la globalidad, empieza por perder el sentido de territorialidad y con ello de identidad territorial local, recordé que estaban a punto de venir las fiestas de mi ciudad, mi espacio, mi casa, mi territorio. El escenario más importante de mi vida, O de la parte más importante (aún) de mi vida, y mientras intentaba hacer todo el ejercicio por DESENTERARME de lo que decían en la conferencia escribí esto, que a lo mejor es la manera que me queda de decir: Viva Quito:

Días tristes a la distancia, no me sabe el paladar a hornado y pilsener,
Días tristes, las fiestas de mi pueblo de lejos.
días lejanos esos del 40, bailes en la calle, silbadores y diablillos
...y mañana sin chuchaqui
no habrán calles de de adoquín de piedra.
no habrán brillos de lluvia en el suelo.
ni olores de sahumerios en las iglesias.

solo papá Noel y Reyes...uno más ajeno que otro
si habrán sonrisas y caricias de nenes
las felicidades chiquititas
que hacen que la distancia
valga la pena

miércoles, 18 de agosto de 2010

silencios

hoy aprendo a amarte desde los silencios
muchas veces cuando te miro,
silencios y distancias de por medio,
aprendo a ver en ti muchas cosas olvidadas
veo tu belleza y recuerdo los colores más sublimes
escucho tu voy y recobro mi fuerza perdida
te veo moverte y echo de menos el viento
en mi cara, la velocidad, mi moto.
en tu pelo, la sensualidad, tu movimiento, tu erótica.

hoy aprendo, te re aprendo.
a amar en la distancia, en esa cierta distancia
que navega en el silencio.
me importa que te re aprendo, todos los días.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Quito



Ahora que estas a la distancia, entiendo el miedo del desterrado
ahora que te imagino a la distancia y te sueño de verdes montañas
difícil se le hace a mi piel no sentir el viento helado.
imposible es no oler tu rocío en quicuyo verde en las mañanas.

miro tu reflejo en las piedras mojadas y al sonar de un requinto
aún retumban dentro mío tus campanas.
con el brillo del amanecer ese ruido de las ramas de los eucaliptos
y el croar de las ranas en invierno, y la lluvia sonora, apabullante, total.
te extraño Quito, pueblito de sombras, de lágrimas y brillos
pueblito de soles y amores
pueblito de casas viejas e historias impagables.

viernes, 20 de noviembre de 2009

MUERTE O VIDA

De pronto las margaritas se marchitaron, las hojas se cayeron y pensé que era el otoño, pero me equivoqué era solo un momento, un momento de muerte, de fin. Un momento imprescindible para que la todo vuelva a nacer. Un momento imprescindible para el NO-TIEMPO. Para la la vida.
Para que unas cosas renazcan es imprescindible dejar que otras mueran.

jueves, 5 de febrero de 2009

el yonqui (san leandro)

El yonqui
Apenas y me puedo levantar. Pero no importa, en realidad son pocas las cosas que aún importan.
Importa que el representante de derechos humanos llegue hoy, a tiempo, con mi dosis.
Importa que él no pille atascos.
Importa que aún quede una jeringa, que encuentre mi vena en la pierna, en el pié, en cualquier sitio que no lo tenga estropeado.
Importan las telarañas y las ratas que no dejan dormir.
Importa el frío, el frío importa mucho, el de aquí y el del alma.
Importa mi mano temblorosa, importa que, he perdido la cuenta de no afeitarme.

Siempre, son más, las cosas que no importan.
No importa el paro, ni la recesión, ni el clima, ni la campaña de justicia penitenciaria que iniciamos hace ya varios años, ni siquiera importa todo el daño que he hecho.

Sí importa ese pequeño papel amarillento, caduco y arrugado que yace meses sobre mi mesa de noche. Es de ella, la última que amé, se lo escribí cuando nos mudamos juntos. Hace poco me lo devolvió, contándome que es madre, que es feliz:

-Una pequeña callejuela donde no se aparca sino para amar.
Un edificio tan delgado como la brisa de la primavera y palmera de mar.
San Leandro 11, escaleta flaca y cansada, sin ascensor ni bulla, solo escalera como ella sola.
Cuarto, única puerta, puerta pequeña y cerradura en medio.
Amanece en la cocina, una pequeña ventana, mesa camilla para dos sobre una bombona de butano.
Un mantel de colores que camufla las carencias y reluce los colores, los colores amor, los colores alegría.
La alegría desbordando en menos de 50 metros.
Ventana pequeña con viento de mañana y sol de desayunos.
Tres pasos y el trastero, tres pasos y el salón, tres pasos y el estudio, el baño.
La habitación, cama grande como tu corazón verde mar, pero su calor la hace sentir estrecha, como un estornudo en autobús.
Y tenemos terraza, secadero más bien, alegre y decorado con la ropa limpia al viento, a la calle.
Y tenemos un desorden cotidiano que se llama estudio.
Y tenemos un sofá que se llama nido, donde te echas y se va el tiempo, un sofá de magia que arrulla el amor y las caricias.
Un loro que canta los CDs preferidos.
Y más allá de los tres pasos, solo nos tenemos a los dos, con mil ilusiones y canciones.
Y más allá de todo, tenemos un montón de camino por recorrer, para amarnos en el infinito de construir una verdad -.

El representante ha llegado. Me saluda con un movimiento de cejas, me entrega un folio con encabezado oficial. No quiero leerlo, solo sé, que no trae mi dosis. Nada importa más.

jueves, 15 de enero de 2009

de ciudad a exiliado

DE CIUDAD A EXILIADO

cuando pienses en mi, encuéntrame en las cosas más sencillas,
aquella plaza con fuente, el sonido discreto del agua,
el reflejo del sol en cada gota, que luego de airearse al viento, vuelve a la fuente.


cuando pienses en mis plazas,
recuérdame sus antiguas bancas,
donde estudiaste, reíste,
donde lloraste, enamoraste.

cuando pienses en mí recuérdame en los besos más sinceros.

recuérdame en las voces anónimas,
los voceadores de periódicos, los vendedores de lotería, el ruido de los autobuses y los coches.
algún gato de tejado en las noches, algún aullido de perro callejero.

cuando pienses en mí
recuerda a mi viento de nevados,
gélido, letal.
recuerda mi cielo de verano,
azul entero, impecable.
recuerda a tu sol,
canicular, intenso, total.

cuando pienses en mí, encuéntrame en las noches más enteras
las noches con estrellas, luna y amor.

encuéntrame en chimenea con libro
en frío con manta
en sed con agua
en beso con caricias.

cuando pienses en mí recuerda que también me haces falta.

lunes, 5 de enero de 2009

diciembres

hoy te echo de menos, hombre pájaro, hombre viento
echo de menos cuanto camino corrí tras mis deseos
echo de menos las piedras mojadas de las calles infinitas
olores de Palo santo e incienso de los Diciembres lluviosos

emociones navideñas, apenas apañadas con retales de villancicos
reuniones familiares, novenas y abrazos sinceros

hoy no más hombre viento ni deseos
hoy menos vuelos y más realidades
sonrisas postizas y ajenas de festejos extraños

solo quedan las emociones infantiles y honestas
solo quedan montones de sueños guardados
rotos, esperados

solo queda esperar que sea leve
y el próximo menos.

jueves, 4 de diciembre de 2008

llueve en mi ventana

Llueve en mi ventana.
Las gotas tras el cristal, yo te rememoro en tantas gotas, lágrimas en vano.
Si todos nuestros llantos pudieran ser flores, si todos nuestros desesperos fueran amores, caricias, besos.
Si todas nuestros rencores, rencorcitos pequeños, pudiéramos cambiarlos por caricias, por amores, mas amores y ternuras.
En medio de esta lluvia de mediterráneo, te echo de menos. Amante ternuras, Amante compañera, te echo de menos tanto como a mi juventud arriesgada, tanto como a mi pretérito soñado; pero te echo de menos y te busco con entusiasmo, hasta alcanzarte aun que solo sea esta noche para mañana buscarte menos, porque te sentiré llegar.
DE NUEVO….